Se trata de actividades cooperativas que desarrollan, dentro de un contexto de experimentación artística, cuestiones técnicas, estéticas o filosóficas sugeridas por algunas de las exposiciones temporales del Museo.
En un primer momento, los grupos implicados se enfrentan a las obras expuestas a través de las preguntas formuladas por los educadores. Y después construyen sus propias respuestas, sacando partido a los recursos creativos que se ponen a su disposición.
Es frecuente que estos talleres modifiquen su estructura, contenido, metodología o duración para responder a las necesidades de públicos muy diferentes, aunque tienen en la comunidad escolar a sus usuarios preferentes. De hecho, han funcionado de manera ininterrumpida a lo largo de los últimos seis cursos, contando con la participación de más de 30.000 alumnos de todos los niveles educativos y todos los rincones de Galicia.